Las compañías mineras Rio Tinto y Glencore han confirmado que se encuentran en conversaciones preliminares para una posible operación, la cual podría enfrentar obstáculos significativos en China, el principal comprador mundial de commodities y un regulador clave en mega-deals del sector. Según analistas y abogados citados por Reuters, debido a la magnitud de las ventas de ambas empresas al mercado chino, cualquier acuerdo futuro requeriría la aprobación de Beijing y posiblemente desinversiones obligatorias para mitigar riesgos de concentración y abordar preocupaciones sobre seguridad de recursos. De materializarse, esta transacción podría dar lugar a la creación de la mayor minera del mundo por valor de mercado, superando los US$200.000 millones, lo que aumentaría la supervisión regulatoria en jurisdicciones clave. Según Reuters, se espera que el regulador antimonopolio chino se centre en la concentración en la producción y comercialización de cobre, así como en la comercialización de mineral de hierro, aprovechando la negociación para forzar desinversiones hacia actores considerados amigables. El historial de Glencore con China es relevante en este análisis. En 2013, para facilitar la adquisición de Xstrata, los reguladores chinos exigieron a Glencore vender su participación en Las Bambas (Perú) a inversionistas chinos por cerca de US$6.000 millones. Este caso se menciona como un precedente que ilustra cómo Beijing puede condicionar aprobaciones mediante ventas de activos. Además, Glencore aceptó compromisos de suministro con clientes chinos durante ese proceso debido a preocupaciones sobre el poder de mercado en cobre. Un aspecto importante es el componente geopolítico involucrado. Se sugiere que activos en África podrían ser los más probables candidatos a desinversión, mientras que América Latina podría ser menos receptiva a ciertas inversiones chinas en la actualidad. Esto podría influir en las posibles ventas futuras. La importancia creciente del cobre debido a la transición energética y la infraestructura asociada a la inteligencia artificial está politizando este metal. En otras industrias, acuerdos han fracasado por no obtener la aprobación china, como fue el caso con Qualcomm/NXP y Nvidia/Arm. La presencia significativa de Chinalco (Aluminium Corporation of China) como gran accionista de Rio Tinto complica aún más el panorama. Antes incluso de que se hicieran públicas las conversaciones con Glencore, Rio estaba explorando un intercambio de activos por participación para reducir esa participación del 11% que posee Chinalco. Se mencionaron activos como Simandou (hierro, Guinea) y Oyu Tolgoi (cobre, Mongolia) como posibles intereses. Un comentario de Breakingviews también menciona Simandou en el contexto del debate estratégico sobre el futuro del grupo. En resumen, los expertos consultados por Reuters coinciden en que un acuerdo de esta magnitud sería largo y complejo en términos de aprobaciones regulatorias, con China ocupando un lugar central en las discusiones sobre concentración, seguridad de suministro y potencial regulación negociada. COMENTA AQUÍ Fuente: Reporteminero.cl
Las compañías mineras Rio Tinto y Glencore han confirmado que se encuentran en conversaciones preliminares para una posible operación, la cual podría enfrentar obstáculos significativos en China, el principal comprador mundial de commodities y un regulador clave en mega-deals del sector. Según analistas y abogados citados por Reuters, debido a la magnitud de las ventas de ambas empresas al mercado chino, cualquier acuerdo futuro requeriría la aprobación de Beijing y posiblemente desinversiones obligatorias para mitigar riesgos de concentración y abordar preocupaciones sobre seguridad de recursos. De materializarse, esta transacción podría dar lugar a la creación de la mayor minera del mundo por valor de mercado, superando los US$200.000 millones, lo que aumentaría la supervisión regulatoria en jurisdicciones clave. Según Reuters, se espera que el regulador antimonopolio chino se centre en la concentración en la producción y comercialización de cobre, así como en la comercialización de mineral de hierro, aprovechando la negociación para forzar desinversiones hacia actores considerados amigables. El historial de Glencore con China es relevante en este análisis. En 2013, para facilitar la adquisición de Xstrata, los reguladores chinos exigieron a Glencore vender su participación en Las Bambas (Perú) a inversionistas chinos por cerca de US$6.000 millones. Este caso se menciona como un precedente que ilustra cómo Beijing puede condicionar aprobaciones mediante ventas de activos. Además, Glencore aceptó compromisos de suministro con clientes chinos durante ese proceso debido a preocupaciones sobre el poder de mercado en cobre. Un aspecto importante es el componente geopolítico involucrado. Se sugiere que activos en África podrían ser los más probables candidatos a desinversión, mientras que América Latina podría ser menos receptiva a ciertas inversiones chinas en la actualidad. Esto podría influir en las posibles ventas futuras. La importancia creciente del cobre debido a la transición energética y la infraestructura asociada a la inteligencia artificial está politizando este metal. En otras industrias, acuerdos han fracasado por no obtener la aprobación china, como fue el caso con Qualcomm/NXP y Nvidia/Arm. La presencia significativa de Chinalco (Aluminium Corporation of China) como gran accionista de Rio Tinto complica aún más el panorama. Antes incluso de que se hicieran públicas las conversaciones con Glencore, Rio estaba explorando un intercambio de activos por participación para reducir esa participación del 11% que posee Chinalco. Se mencionaron activos como Simandou (hierro, Guinea) y Oyu Tolgoi (cobre, Mongolia) como posibles intereses. Un comentario de Breakingviews también menciona Simandou en el contexto del debate estratégico sobre el futuro del grupo. En resumen, los expertos consultados por Reuters coinciden en que un acuerdo de esta magnitud sería largo y complejo en términos de aprobaciones regulatorias, con China ocupando un lugar central en las discusiones sobre concentración, seguridad de suministro y potencial regulación negociada. COMENTA AQUÍ Fuente: Reporteminero.cl