Con la presencia de autoridades de Gobierno se realizó el hito de primera piedra del proyecto de transmisión eléctrica Kimal-Lo Aguirre, una de las iniciativas energéticas más relevantes del país y considerada clave para la transición energética de Chile. En la actividad participaron el biministro de Energía y Economía, Álvaro García; el ministro de Hacienda, Nicolás Grau; la ministra del Medio Ambiente, Maisa Rojas; y el subsecretario de Energía, Luis Felipe Ramos, quienes destacaron el impacto estratégico que tendrá esta obra para el sistema eléctrico nacional. El proyecto permitirá conectar las regiones de Antofagasta y Metropolitana, fortaleciendo la seguridad, eficiencia y resiliencia de la red eléctrica, además de facilitar el transporte de energía renovable desde el norte hacia los principales centros de consumo del país. El biministro García subrayó que esta iniciativa constituye una prioridad para el Gobierno, ya que permitirá estabilizar el sistema eléctrico y avanzar en la incorporación de energía más limpia y económica. Asimismo, explicó que el impacto en las tarifas se verá en el largo plazo, una vez que la línea entre en operación y se reduzca la dependencia de fuentes más caras y contaminantes. Por su parte, el ministro de Hacienda, Nicolás Grau, calificó a Kimal-Lo Aguirre como el proyecto de inversión más importante del país en materia energética, destacando el rol de la colaboración público-privada y del Servicio de Evaluación Ambiental para concretar su avance, manteniendo altos estándares técnicos y ambientales. La ministra Maisa Rojas enfatizó que esta obra es fundamental para cumplir las metas de la Ley Marco de Cambio Climático y avanzar hacia la carbono neutralidad al año 2050, ya que permitirá aprovechar de mejor manera la generación renovable del norte del país. La línea de transmisión unirá María Elena, en la Región de Antofagasta, con Lo Aguirre, en la comuna de Pudahuel, atravesando cinco regiones y 28 comunas. Con una extensión superior a los 1.346 kilómetros, se convertirá en el proyecto de transmisión más extenso de Chile. La iniciativa contempla una inversión estimada de US$ 1.500 millones y generará alrededor de 7 mil empleos directos e indirectos durante su etapa de construcción, aportando además al desarrollo económico y energético del país. El proyecto obtuvo su Resolución de Calificación Ambiental en noviembre de 2025, reduciendo en cerca de un 30% los plazos de evaluación respecto de procesos anteriores, lo que permitió dar inicio a las obras y avanzar en una infraestructura considerada esencial para el futuro energético de Chile.
De acuerdo a la información proporcionada por el Boletín Generadoras de Chile elaborado con información del Coordinador Eléctrico Nacional, la generación eléctrica en Chile durante diciembre de 2025 estuvo dominada por fuentes renovables, que representaron el 72,1% del total producido. Asimismo, el cierre de año registró récords de participación instantánea renovable, solar y eólica. En detalle, durante diciembre la generación renovable alcanzó 5.414 GWh, superando ampliamente a la de carácter térmico, que aportó 2.098 GWh. En los 31 días del mes, la participación renovable diaria se mantuvo por sobre el 50%, reflejando una operación intensiva de fuentes limpias en el sistema eléctrico chileno. El sistema alcanzó una participación renovable instantánea de 92,8% el 26 de diciembre, mientras que la energía solar llegó a un 73% de participación instantánea al mediodía de ese mismo día. En tanto, la energía eólica registró un máximo instantáneo de 37,7% el 14 de diciembre, consolidando su aporte en horas nocturnas . Con todo, términos mensuales la energía solar representó 31% de la generación total, seguida por la hidráulica con 23% y la eólica con 15%. La generación térmica explicó el 27,9% restante, con participación de gas natural, carbón y derivados del petróleo. Por último, a diciembre de 2025 el Sistema Eléctrico Nacional contaba con una capacidad instalada de 36.390 MW, de los cuales 68,5% correspondía a tecnologías renovables. La potencia en operación renovable alcanzó 24.931 MW, consolidando la tendencia estructural de cambio en la matriz de generación .
Con la presencia de autoridades de Gobierno se realizó el hito de primera piedra del proyecto de transmisión eléctrica Kimal-Lo Aguirre, una de las iniciativas energéticas más relevantes del país y considerada clave para la transición energética de Chile. En la actividad participaron el biministro de Energía y Economía, Álvaro García; el ministro de Hacienda, Nicolás Grau; la ministra del Medio Ambiente, Maisa Rojas; y el subsecretario de Energía, Luis Felipe Ramos, quienes destacaron el impacto estratégico que tendrá esta obra para el sistema eléctrico nacional. El proyecto permitirá conectar las regiones de Antofagasta y Metropolitana, fortaleciendo la seguridad, eficiencia y resiliencia de la red eléctrica, además de facilitar el transporte de energía renovable desde el norte hacia los principales centros de consumo del país. El biministro García subrayó que esta iniciativa constituye una prioridad para el Gobierno, ya que permitirá estabilizar el sistema eléctrico y avanzar en la incorporación de energía más limpia y económica. Asimismo, explicó que el impacto en las tarifas se verá en el largo plazo, una vez que la línea entre en operación y se reduzca la dependencia de fuentes más caras y contaminantes. Por su parte, el ministro de Hacienda, Nicolás Grau, calificó a Kimal-Lo Aguirre como el proyecto de inversión más importante del país en materia energética, destacando el rol de la colaboración público-privada y del Servicio de Evaluación Ambiental para concretar su avance, manteniendo altos estándares técnicos y ambientales. La ministra Maisa Rojas enfatizó que esta obra es fundamental para cumplir las metas de la Ley Marco de Cambio Climático y avanzar hacia la carbono neutralidad al año 2050, ya que permitirá aprovechar de mejor manera la generación renovable del norte del país. La línea de transmisión unirá María Elena, en la Región de Antofagasta, con Lo Aguirre, en la comuna de Pudahuel, atravesando cinco regiones y 28 comunas. Con una extensión superior a los 1.346 kilómetros, se convertirá en el proyecto de transmisión más extenso de Chile. La iniciativa contempla una inversión estimada de US$ 1.500 millones y generará alrededor de 7 mil empleos directos e indirectos durante su etapa de construcción, aportando además al desarrollo económico y energético del país. El proyecto obtuvo su Resolución de Calificación Ambiental en noviembre de 2025, reduciendo en cerca de un 30% los plazos de evaluación respecto de procesos anteriores, lo que permitió dar inicio a las obras y avanzar en una infraestructura considerada esencial para el futuro energético de Chile.
De acuerdo a la información proporcionada por el Boletín Generadoras de Chile elaborado con información del Coordinador Eléctrico Nacional, la generación eléctrica en Chile durante diciembre de 2025 estuvo dominada por fuentes renovables, que representaron el 72,1% del total producido. Asimismo, el cierre de año registró récords de participación instantánea renovable, solar y eólica. En detalle, durante diciembre la generación renovable alcanzó 5.414 GWh, superando ampliamente a la de carácter térmico, que aportó 2.098 GWh. En los 31 días del mes, la participación renovable diaria se mantuvo por sobre el 50%, reflejando una operación intensiva de fuentes limpias en el sistema eléctrico chileno. El sistema alcanzó una participación renovable instantánea de 92,8% el 26 de diciembre, mientras que la energía solar llegó a un 73% de participación instantánea al mediodía de ese mismo día. En tanto, la energía eólica registró un máximo instantáneo de 37,7% el 14 de diciembre, consolidando su aporte en horas nocturnas . Con todo, términos mensuales la energía solar representó 31% de la generación total, seguida por la hidráulica con 23% y la eólica con 15%. La generación térmica explicó el 27,9% restante, con participación de gas natural, carbón y derivados del petróleo. Por último, a diciembre de 2025 el Sistema Eléctrico Nacional contaba con una capacidad instalada de 36.390 MW, de los cuales 68,5% correspondía a tecnologías renovables. La potencia en operación renovable alcanzó 24.931 MW, consolidando la tendencia estructural de cambio en la matriz de generación .