La Región de Antofagasta avanza en su objetivo de dejar atrás su histórica dependencia minera para transformarse en el principal hub logístico del Cono Sur. Este desafío fue abordado en el “Seminario de Infraestructura Logística para la Consolidación del Corredor Bioceánico”, organizado por el Gobierno Regional junto al Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI), con Ferrocarril Antofagasta (FCAB) como anfitrión, instancia que permitió proyectar una hoja de ruta estratégica con horizonte al año 2050. La meta es posicionar a Antofagasta como una plataforma de servicios de clase mundial, capaz de aprovechar su ubicación privilegiada para conectar el Atlántico con el Pacífico, facilitando el comercio internacional entre Sudamérica y el Asia Pacífico. En este contexto, el gerente general de la Empresa Portuaria Antofagasta (EPA), Carlos Escobar, destacó el rol actual de la región como eje exportador del país, señalando que cerca del 35% del valor FOB de las exportaciones chilenas transita por sus aduanas. La consolidación del Corredor Bioceánico permitiría captar el flujo comercial proveniente de Brasil, Paraguay y Argentina, reduciendo tiempos logísticos y costos de transporte hacia los mercados asiáticos. Para avanzar en esta meta, el Gobierno Regional informó un convenio con el Ministerio de Obras Públicas por $700 mil millones destinados a estandarizar rutas estratégicas asociadas al corredor. A esto se suma una inversión adicional cercana a los $95 mil millones en convenios portuarios. Como parte de los avances visibles, se inició recientemente la instalación de señalética oficial en las principales rutas de la región, reforzando la identidad de Antofagasta como puerta de entrada y salida del corredor, y marcando el trazado que conecta el Trópico de Capricornio con los puertos del Pacífico. No obstante, las autoridades recalcaron que el éxito del modelo depende de la articulación público-privada. El director ejecutivo del CPI, Carlos Cruz, enfatizó que el desarrollo logístico requiere una participación activa del sector empresarial, mientras que Escobar subrayó que el Estado puede habilitar la infraestructura base, pero el crecimiento real depende de que los privados multipliquen esa inversión. Por su parte, el gobernador regional Ricardo Díaz sostuvo que este proceso debe traducirse en beneficios concretos para la ciudadanía, impulsando la diversificación del empleo, la atracción de capital humano y una planificación urbana que acompañe el nuevo rol estratégico de Antofagasta en el comercio internacional.
La Región de Antofagasta avanza en su objetivo de dejar atrás su histórica dependencia minera para transformarse en el principal hub logístico del Cono Sur. Este desafío fue abordado en el “Seminario de Infraestructura Logística para la Consolidación del Corredor Bioceánico”, organizado por el Gobierno Regional junto al Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI), con Ferrocarril Antofagasta (FCAB) como anfitrión, instancia que permitió proyectar una hoja de ruta estratégica con horizonte al año 2050. La meta es posicionar a Antofagasta como una plataforma de servicios de clase mundial, capaz de aprovechar su ubicación privilegiada para conectar el Atlántico con el Pacífico, facilitando el comercio internacional entre Sudamérica y el Asia Pacífico. En este contexto, el gerente general de la Empresa Portuaria Antofagasta (EPA), Carlos Escobar, destacó el rol actual de la región como eje exportador del país, señalando que cerca del 35% del valor FOB de las exportaciones chilenas transita por sus aduanas. La consolidación del Corredor Bioceánico permitiría captar el flujo comercial proveniente de Brasil, Paraguay y Argentina, reduciendo tiempos logísticos y costos de transporte hacia los mercados asiáticos. Para avanzar en esta meta, el Gobierno Regional informó un convenio con el Ministerio de Obras Públicas por $700 mil millones destinados a estandarizar rutas estratégicas asociadas al corredor. A esto se suma una inversión adicional cercana a los $95 mil millones en convenios portuarios. Como parte de los avances visibles, se inició recientemente la instalación de señalética oficial en las principales rutas de la región, reforzando la identidad de Antofagasta como puerta de entrada y salida del corredor, y marcando el trazado que conecta el Trópico de Capricornio con los puertos del Pacífico. No obstante, las autoridades recalcaron que el éxito del modelo depende de la articulación público-privada. El director ejecutivo del CPI, Carlos Cruz, enfatizó que el desarrollo logístico requiere una participación activa del sector empresarial, mientras que Escobar subrayó que el Estado puede habilitar la infraestructura base, pero el crecimiento real depende de que los privados multipliquen esa inversión. Por su parte, el gobernador regional Ricardo Díaz sostuvo que este proceso debe traducirse en beneficios concretos para la ciudadanía, impulsando la diversificación del empleo, la atracción de capital humano y una planificación urbana que acompañe el nuevo rol estratégico de Antofagasta en el comercio internacional.