El Gobierno dio a conocer oficialmente la Estrategia Nacional de Minerales Críticos, documento que establece una hoja de ruta para que Chile enfrente los desafíos y oportunidades asociados al creciente uso de estos recursos en áreas estratégicas como la transición energética, el desarrollo de nuevas tecnologías, la inteligencia artificial y la seguridad de las cadenas de suministro. Según el informe entregado al Presidente Gabriel Boric, se consideran minerales críticos aquellos fundamentales para sostener necesidades de alto impacto global, como energía limpia, seguridad alimentaria, defensa y estabilidad productiva. En el caso de países productores, como Chile, la definición se vincula además al crecimiento económico, la diversificación productiva, la agregación de valor local y el impulso a la investigación y el desarrollo tecnológico. La estrategia identifica como minerales críticos para Chile al cobre, litio, molibdeno, renio, cobalto, elementos de tierras raras, antimonio, selenio, telurio, oro, plata, hierro, boro y yodo. Estos se agrupan en tres categorías. El Grupo A incluye aquellos en los que el país ya posee una posición consolidada a nivel mundial, como el cobre (23% de participación global), litio (20,4%), molibdeno (14,6%) y renio (46,8%). El Grupo B considera minerales con potencial de desarrollo productivo, como cobalto, tierras raras, antimonio, selenio y telurio. En tanto, el Grupo C incorpora recursos donde Chile ya produce, pero que representan una oportunidad estratégica para fortalecer su presencia internacional, como oro, plata, hierro, boro y yodo. Durante la presentación participaron autoridades como la ministra de Minería, Aurora Williams; el biministro de Economía y Energía, Álvaro García; y el vicepresidente de Corfo, José Miguel Benavente. En la instancia, el Presidente Boric destacó que esta estrategia permitirá consolidar el rol de Chile en las cadenas globales de suministro minero mediante una acción pública coordinada que fortalezca la competitividad, el desarrollo de valor agregado y la resiliencia de la industria. Por su parte, la ministra Williams subrayó que el país se proyecta como un productor responsable y un socio confiable a nivel internacional, ampliando su matriz productiva y consolidando su liderazgo en minerales estratégicos. El documento fue construido a través de un proceso participativo que incluyó análisis técnicos de Cochilco y Sernageomin, apoyo del BID, un comité consultivo de alto nivel y la participación de más de 120 especialistas de distintas instituciones. La estrategia se sustenta en cinco pilares: producción y diversificación, minería responsable, desarrollo de oportunidades productivas, inserción internacional y fortalecimiento de capacidades habilitantes.
El Gobierno dio a conocer oficialmente la Estrategia Nacional de Minerales Críticos, documento que establece una hoja de ruta para que Chile enfrente los desafíos y oportunidades asociados al creciente uso de estos recursos en áreas estratégicas como la transición energética, el desarrollo de nuevas tecnologías, la inteligencia artificial y la seguridad de las cadenas de suministro. Según el informe entregado al Presidente Gabriel Boric, se consideran minerales críticos aquellos fundamentales para sostener necesidades de alto impacto global, como energía limpia, seguridad alimentaria, defensa y estabilidad productiva. En el caso de países productores, como Chile, la definición se vincula además al crecimiento económico, la diversificación productiva, la agregación de valor local y el impulso a la investigación y el desarrollo tecnológico. La estrategia identifica como minerales críticos para Chile al cobre, litio, molibdeno, renio, cobalto, elementos de tierras raras, antimonio, selenio, telurio, oro, plata, hierro, boro y yodo. Estos se agrupan en tres categorías. El Grupo A incluye aquellos en los que el país ya posee una posición consolidada a nivel mundial, como el cobre (23% de participación global), litio (20,4%), molibdeno (14,6%) y renio (46,8%). El Grupo B considera minerales con potencial de desarrollo productivo, como cobalto, tierras raras, antimonio, selenio y telurio. En tanto, el Grupo C incorpora recursos donde Chile ya produce, pero que representan una oportunidad estratégica para fortalecer su presencia internacional, como oro, plata, hierro, boro y yodo. Durante la presentación participaron autoridades como la ministra de Minería, Aurora Williams; el biministro de Economía y Energía, Álvaro García; y el vicepresidente de Corfo, José Miguel Benavente. En la instancia, el Presidente Boric destacó que esta estrategia permitirá consolidar el rol de Chile en las cadenas globales de suministro minero mediante una acción pública coordinada que fortalezca la competitividad, el desarrollo de valor agregado y la resiliencia de la industria. Por su parte, la ministra Williams subrayó que el país se proyecta como un productor responsable y un socio confiable a nivel internacional, ampliando su matriz productiva y consolidando su liderazgo en minerales estratégicos. El documento fue construido a través de un proceso participativo que incluyó análisis técnicos de Cochilco y Sernageomin, apoyo del BID, un comité consultivo de alto nivel y la participación de más de 120 especialistas de distintas instituciones. La estrategia se sustenta en cinco pilares: producción y diversificación, minería responsable, desarrollo de oportunidades productivas, inserción internacional y fortalecimiento de capacidades habilitantes.