

Alcalde advierte riesgo de que Calama termine como Chuquicamata
Eliecer Chamorro alertó sobre el impacto de la expansión minera en la ciudad y cuestionó la falta de planificación e inversión estatal en el norte.
La expansión minera proyectada para las próximas décadas en la provincia de El Loa podría transformar radicalmente a Calama. Así lo advirtió el alcalde Eliecer Chamorro durante una entrevista concedida al medio Timeline Antofagasta, donde manifestó su preocupación por el futuro urbano, social y económico de la capital minera del país.
Según explicó la autoridad comunal, actualmente existen dos grandes proyectos mineros en evaluación ambiental en la provincia de El Loa, cuya inversión conjunta alcanzaría los 23.500 millones de dólares y tendrían operaciones proyectadas hasta el año 2060.
Sin embargo, lejos de considerar únicamente los beneficios económicos de esta expansión, Chamorro alertó sobre las consecuencias que podría traer para la ciudad. A su juicio, el crecimiento minero podría profundizar problemas históricos asociados a los territorios extractivos, como la dependencia económica, la falta de diversificación productiva y el debilitamiento de la vida urbana tradicional.
Uno de los puntos que más inquieta al alcalde es la instalación de un gigantesco depósito de relaves industriales en la zona, cuya extensión alcanzaría cerca de 5.000 hectáreas. De acuerdo con sus declaraciones, se trataría de un complejo de residuos mineros de gran escala, incluso superior en tamaño a la actual extensión urbana de Calama.
Chamorro también puso énfasis en el impacto que la expansión minera podría tener en el mercado inmobiliario local. Según indicó, existe una creciente tendencia hacia inversiones orientadas a hospedajes temporales y servicios asociados al sistema de turnos mineros, mientras disminuye el interés privado por construir viviendas permanentes.
“Va a haber una caída con respecto al mercado inmobiliario”, advirtió el alcalde, señalando que muchas viviendas podrían terminar adaptándose exclusivamente a servicios vinculados a la actividad minera, afectando la residencia estable y la dinámica urbana de la ciudad.
La comparación con Chuquicamata fue uno de los elementos más fuertes de la entrevista. El histórico campamento minero, que durante décadas concentró una importante población ligada a la minería del cobre, terminó enfrentando un progresivo despoblamiento debido a factores ambientales y operacionales. Hoy, el antiguo enclave permanece prácticamente deshabitado.
Para Chamorro, el riesgo es que Calama avance hacia un modelo similar, donde el crecimiento de la minería termine condicionando completamente la estructura social, comercial y territorial de la comuna.
Otro de los puntos abordados por el alcalde fue la desigual distribución de la inversión pública en Chile. Chamorro cuestionó que, pese al enorme aporte económico de las regiones mineras al Producto Interno Bruto nacional, gran parte de las inversiones estatales continúe concentrándose en la zona central del país.
La autoridad comunal mencionó como ejemplo la falta de autopistas de alto estándar y la permanente presión sobre aeropuertos como los de Antofagasta y Calama, considerados entre los más transitados del país precisamente por la actividad minera.
Las declaraciones del alcalde abren nuevamente el debate sobre el futuro de las ciudades mineras del norte de Chile y el desafío de compatibilizar crecimiento económico con desarrollo urbano sostenible, infraestructura y calidad de vida para las comunidades que sostienen gran parte de la economía nacional.













