

Lanzan hoja de ruta del Hidrógeno Verde enfocado en desarrollo limpio y territorio
Hoja de Ruta del Hidrógeno Verde proyecta el desarrollo de la industria en Antofagasta al 2035, con foco en sostenibilidad, empleo local y diversificación económica.
Con la meta de diversificar la matriz económica regional y avanzar hacia una industria limpia, la Región de Antofagasta presentó oficialmente su Hoja de Ruta del Hidrógeno Verde (H2V), un instrumento estratégico que orientará el desarrollo de esta industria emergente durante el período 2026–2035.
La iniciativa se alinea con los objetivos nacionales y regionales de descarbonización, desarrollo productivo y sostenibilidad territorial. El lanzamiento fue encabezado por el Gobernador, Ricardo Díaz Cortés, quien destacó que este documento es el resultado de nueve meses de trabajo iniciados en mayo de 2025, incorporando análisis técnico, revisión de experiencias nacionales e internacionales y un proceso participativo con actores del sector público, privado, académico y social en las nueve comunas de la región.
La hoja de ruta fue validada por el Comité Ejecutivo de la Comisión Regional de Hidrógeno Verde y ratificada por el Consejo Regional de Antofagasta (CORE), quedando vigente como marco orientador para las decisiones estratégicas del territorio.
“Por primera vez generamos un instrumento que nos permite pensar esta nueva industria en vinculación con la comunidad y el territorio, abordando desafíos sociales, ambientales, de gobernanza y de formación de capital humano avanzado”, señaló el gobernador, subrayando el carácter participativo del proceso y la incorporación de críticas, dudas y temores de la ciudadanía.
La hoja de ruta se articula en cinco componentes clave que buscan asegurar un desarrollo equilibrado del hidrógeno verde en la región: el social, orientado a fortalecer el vínculo con las comunidades, promover el empleo local, mejorar las ciudades e impulsar una mayor contratación de mujeres; el medioambiental, enfocado en consolidar una industria limpia que proteja el entorno; el de infraestructura, que apunta a un ordenamiento territorial planificado y coherente para el desarrollo de proyectos como puertos y desaladoras.
El económico, destinado a diversificar la matriz productiva mediante innovación, pilotaje y articulación público-privada, fortaleciendo la competitividad regional en H2V y sus derivados; y finalmente el de gobernanza, que considera la participación permanente de la academia, las comunidades, la industria y los servicios públicos, con metas claras y medibles en el tiempo.













